Plantas aéreas: Un nuevo jardín en casa

Plantas aéreas

Es primavera y toca arreglar el jardín. Plantar nuevas flores, trasplantar las antiguas y podar sus hojas a la luz del sol intermitente de abril. Pero, ¿y si no tenemos jardín en el que disfrutar de estos cuidados? No te preocupes, con un poco de imaginación podrás crear tu propio jardín en casa gracias a unas curiosas y simpáticas plantas: las plantas aéreas.

Colgadas del techo, en jarrones, entre alambres o amarradas a una malla a modo de jardín vertical, las también llamadas tillandsias, ofrecen multitud de posibilidades para crear nuestra pequeña zona verde en casa.

La característica diferenciadora de estas plantas reside en que no necesitan tierra para poder vivir. Las plantas aéreas cuentan con raíces sí, pero no para nutrirse del abono, sino para agarrarse y sujetarse a diferentes superficies mientras sus hojas se alimentan de los nutrientes del aire y el agua. Poder prescindir de la habitual maceta nos permite una enorme variedad de decoraciones, que prácticamente encuentran su límite en nuestra imaginación.

Eso sí, las plantas aéreas en interior necesitan de una atención especial. Al no poder conservar la humedad en la tierra, para mantenerlas hermosas debemos empapar las tillandsias cada cierto tiempo en agua, además de vaporizarlas cada pocos días para evitar que se sequen. Antes de humedecerlas hay que asegurarse de que se hayan secado, porque si no corremos el riesgo de pudrir las raíces. Con las plantas aéreas, como con la mayoría de los vegetales, debemos emplear la máxima de que más vale pecar por defecto que por exceso. El exceso de agua puede ser letal, por lo que recomiendo siempre comprobar que la tierra, en este caso la planta, no esté excesivamente húmeda. Para ello nada como nuestras manos, ellas nos indicarán como se encuentran nuestras compañeras.

Otras recomendaciones para el cuidado de estas peculiares plantas es mantenerlas en una zona de aire fresco con luz, evitando corrientes y luz directa, mantenerlas a una temperatura entre 10º y 32ºC, y rociar sus hojas en primavera y en verano con un abono foliar. Además, es necesario agarrarlas bien a la superficie que elijamos, fijándolas con silicona, cuerda o alambre para evitar que se caigan.

Si te animas a probar, es muy probable que tras verlas florecer, aparezcan plántulas o “hijuelos” alrededor de tu planta madre, hasta formar una colonia que alegrará los rincones de tu hogar.

 

Posted on 21/04/2016 in Decoración, Hogar, Jardín

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Fotógrafa sin fronteras, experta en comunicación. ¡¡Multi-idioma!!

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