Cómo colocar una hamaca en el interior de tu casa

Llega el verano y por fin tenemos tiempo suficiente para nuestra merecida siesta. ¿Qué tal si este año cambiamos el sofá por una buena hamaca? Si no tienes jardín no te preocupes, en nuestro magazine te explicamos cómo colocar una hamaca en el interior de tu casa sin pegarte un batacazo o acabar con las paredes en el suelo.

Lo más importante a la hora de colocar una hamaca en nuestro hogar es asegurar sus sujeciones y estabilidad. Estas mecedoras deben soportar al menos unos 150 kg, es decir, más o menos el peso medio de dos personas.

Para instalarlas podemos optar por varias opciones, desde colocarlas en muros a colgarlas en techos o sujetarlas en vigas de madera u hormigón. Lo más importante es que la superficie de sujeción sea lo suficientemente robusta como para aguantar la carga. Así, el grosor mínimo de las paredes debe de ser de al menos 14 cm y, en el caso de las vigas de madera, debemos cerciorarnos de que se encuentran en condiciones óptimas para no ceder al peso de nuestro cuerpo. Además, debemos prestar especial atención a los falsos techos de pladur y escayola o a los tabiques.

Colocación en paredes

Las hamacas pueden colocarse tanto en paredes en ángulo recto como en muros paralelos. Lo primero que debemos hacer es medir la distancia entre ambas paredes. La longitud de la hamaca, teniendo en cuenta las cuerdas, debe ser un veinte por ciento mayor que la distancia entre las paredes de sujeción. La segunda consideración es que debemos colocar los ganchos para hamacas a una altura igual al cuarenta y cinco por ciento de la misma distancia.

Hay que tener en cuenta que la hamaca puede ceder llegando a tocar el suelo. En este caso deberemos acortar la cuerda dejando el punto más bajo de la hamaca (cargada) a un mínimo de veinte centímetros del suelo. Como sujeción podemos utilizar los típicos ganchos para hamacas o, como nos aconsejan desde el blog Plan Reforma, tacos de expansión, los cuales se van abriendo a medida que los atornillamos a las paredes.

Un sueño más profundo

Si aún tienes dudas sobre si animarte a disfrutar de tus siestas en casa en una hamaca debes saber que, según un estudio de la Universidad de Ginebra, este antiguo invento indígena puede ayudarnos a conciliar el sueño de manera más rápida y profunda. Parte de la lógica se encuentra en el hecho de que utilizamos un movimiento similar para dormir a nuestros hijos o caemos rendidos con el movimiento de una mecedora.

Además, a día de hoy existen multitud de modelos y tamaños de hamacas a nuestra disposición que pueden aportar un toque de exotismo y relax a nuestra decoración.

Posted on 16/06/2016 in Decoración, Fun, Hogar

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Fotógrafa sin fronteras, experta en comunicación. ¡¡Multi-idioma!!

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